Dear Daddy. Capítulo final: Versión B.

Dear Daddy.

Capítulo final: Versión B.

Happy with my daddy.

Morena lo guió hasta la sala de la casa y Juan Pablo se sentó en el sillón observando de reojo como ella cerraba las puertas de la sala para que Luna no los escuchara.

Finalmente ella se sentó delante del hombre.

—Dime de que quieres hablar— Pidió la mujer.

—Yo amo a su hija— Empezó el castaño.

—Oh, vamos, no me vengas con esa mierda. Cuando camino por la calle veo como los hombres como tú ven a Luna. Como si fuera un pedazo de carne, eso es lo que usted quiere. Llevarla a la cama, que  ya hizo, aprovechándose de lo romántica e inocente que ella es. Sé que esto para usted pasará, pero ella quedará marcada para siempre.

Juan Pablo ignoro lo que ella dijo cerrando sus ojos por un momento y siguió hablando.

— La amo en cuerpo y alma, al principio era atracción física, pero me enamore de como es, de su inocencia, de su picardía, de sus pucheros. De sus sueños, ella no quiere quedarse aquí, señora Camaro, prisionera de su amor. Ella quiere volar, y yo quiero volar con ella.

— Señor Adesto—Dijo Morena, mirando al hombre con seriedad—Leí el diario de mi hija, se todo lo que hay que saber sobre la relación entre ambos. Se perfectamente que usted en su mente enferma llega al orgasmo pensando que es una niñita indefensa de la cual usted es el padre. Ella busca en usted un padre, pero ya lo tuvo y no fue un buen hombre, está muerto. Y usted también morirá si no se sale de mi camino. Pero ese no es el punto. El punto es que, usted está enfermo ¿No considero eso? ¿Que pasara cuando ella crezca? Buscaras en otras mujeres lo que ella tiene ahora, juventud e inocencia. No la amas, amas su juventud.

—¿Quién es usted para decidir lo que su hija y yo sentimos? Ella sabe lo hace al enamorarse de mí, y yo sé que la amo honesta y decentemente. Luna ya es mayor de edad, es su decisión si quiere irse conmigo.

—¿Qué estas insinuando?—Preguntó Morena, nerviosa, mirándolo con los ojos bien abiertos.

Juan Pablo no respondió , simplemente salió de la sala y subió las escaleras de a dos escalones a la vez, hasta llegar a la habitación de su pequeña, quien como si pudiera sentir su presencia abrió la puerta y salto a sus brazos. El hombre la levanto y la llevo adentro de la habitación, con un brazo estirado cerró la puerta con seguro, y cuando estuvieron solos la beso con fuerza.

Cuando se separaron, él la bajo y puso sus manos en su rostro para que ella no tuviera otra opción más que mirarlo a los ojos.

—Escúchame, pequeña, ¿Quieres irte conmigo?

Luna sonrió antes de responder :—Sí, quiero— Ella elimino la distancia entre ambos de nuevo, besándolo castamente, para luego correr a su armario y sacar su maleta de uno de los estantes de arriba.

En silencio, ignorando los gritos de Morena desde afuera de la habitación, el  hombre la ayudo a juntar su mejor ropa y meterlas en la pequeña maleta. Que requirió que juan pablo se sentara sobre la misma  para que al fin se cerrara. Pero cuando llego el momento de salir de la habitación, y los gritos de Morena continuaban, Luna miro asustada a su pareja. Él estrecho su mano con fuerza, como si así pudiera darle algo de fortaleza.

El castaño tomo la maleta con una mano, le indico  a la pequeña que se pusiera detrás de él, ella se aferró a su saco, y Juan Pablo abrió la puerta. Morena estaba roja de furia pero al ver la maleta empalideció.

—Luna, por favor no me hagas esto—Pidió la mujer adulta entre lágrimas.

Juan pablo paso delante de ella con rapidez, Luna seguía agarrada de su saco, y evitaba mirar a su madre. Aunque parecía afectada por su ruego que seguía repitiéndose como un cassette roto. Cuando llegaron a la puerta Morena se plantó  al final de las escaleras y grito :—¡Si te vas no tendrás un hogar al que volver!

—Algún día me entenderás, mamá—Dijo Luna, girándose por primera vez al verla , unas lágrimas gruesas caían por sus mejillas. Pero fue ella la que abrió la puerta, el hombre se había quedado helado ante la amenaza de la madre. Y fue Luna la que tiro de la mano de Juan Pablo para que salieran de la casa.

Una vez fuera ambos corrieron hacia el auto descapotable del castaño, el guardo la maleta en la cajuela, y ayudo a su pequeña a que se sentara en el asiento de copiloto, asegurándose de abrochar el cinturón.

Una vez que se sentó frente al volante, miro con una sonrisa a Luna, quien había limpiado sus lágrimas, él se inclinó para besarla, y ella respondió el beso con la misma intensidad. Era un beso extraño, esta vez no se estaban despidiendo, prometiéndose verse pronto. Este era un beso dulce con sabor a promesa, de un futuro que era incierto pero era hermoso ya que estarían juntos.

Cuando se separaron él acaricio su cabello corriéndolo de su rostro, y beso su frente, para volver a su lugar y encender el auto.

Un año después.

No fue fácil, decir que lo fue sería una gran mentira. Luna Camaro había tenido que aprender a ser independiente, en una ciudad nueva donde nadie la conocía, donde solo Juan Pablo pudo conseguir trabajo fácilmente.

Luna Camaro consiguió trabajo al año como secretaria para un dentista,  le ayudaba a pagar sus gastos sin tener que pedirle a Juan Pablo dinero. Eso era lo importante. Y en el proceso había hecho un par de amistades, que venían a visitarla a su casa los fines de semana.

Con el pasar de los tiempos habían creado una rutina en la casa.

Preparaban el desayuno juntos, él la dejaba en el dentista y se iba a trabajar, ella tomaba el colectivo para volver a casa. Preparaba la comida, la mesa, y se vestía esperando el regreso de Juan pablo.  Cuando él llegaba lo recibía con un beso.

Cuando terminaban de comer juntos, lavaba los platos y seguía limpiando la casa mientras él estaba en su oficina. Cuando su novio salía de la oficina siempre la buscaba alrededor de la casa, la mayoría de las veces encontrándola en el jardín arreglando sus flores. Él la levantaba del suelo, llevándola en sus brazos hasta la habitación para hacer el amor.

Era la vida perfecta, la vida que ella había elegido.

En el fondo de su mente a veces podía escuchar a su madre diciéndole que podría haber estudiado una carrera, que podría haber sido alguien importante.

“Pero ella no entiende.” Pensaba ella mientras el castaño besaba su cuello. “No hay otra vida que hubiera querido vivir” Ella tomo el rostro del hombre y besos sus labios.

—Daddy—Murmuró ella contra su oreja, logrando que él la tomara con fuerza.

Cuando terminaron, Juan pablo preparo un baño de espuma en el que ambos se metieron,  él estaba lavando el cabello rubio, extremadamente largo de la muchacha mientras ella jugaba con las burbujas.

—¿Eres feliz?—Preguntó el hombre , abrazándola.

—Sí, ¿Y tú?—Respondió ella en el acto.

—Sí—Dijo él con una sonrisa, para besarla y luego continuar lavando el pelo de la chica.

Un calor se expandió por el pecho de la chica.

Sí, había tomado la decisión correcta.

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No estoy bien.

 

No estoy buscando la lastima de nadie, estos son mis pensamientos a las  tres de la mañana luego de dos cervezas y un par de lágrimas derramadas. No busco concejos, ya tengo terapeuta y una madre que volverá el lunes.

¿Cómo estás?

¿Cómo te sentís?

¿Estás bien?

Estoy tan cansada de esta pregunta, que para mí no tiene respuesta. Al menos no una que satisfaga a los demás, porque la verdad duele, y es algo confusa.

No me falta nada en esta vida. Tengo una familia hermosa, una madre que me ama, que me da con todos los gustos, un hermano que esta para mi si yo lo necesito, y económicamente estamos bien.

No tengo razones para llorar ¿Verdad?

No sé cómo explicarlo. Si mis lágrimas pudieran ahogarme, ya estaría muerta. Si pudiera lastimarme, ya me hubiera muerto por perder tanta sangre.

Pero no lloro tanto.

Y no me lastimo a mí misma , porque sé que sería lastimar a mi familia.

En cambio estoy en un estado catatónico. Estoy aqui, presente, hago algunas actividades, pero siento que estoy muerta. Mi felicidad es mínima, como una gota de agua en un desierto. Sé que la felicidad no es constante, quiero explicarme bien.

Cuando estoy con mi mamá, me siento feliz. Me rio con ella, nos abrazamos, vemos la tele juntas, y me siento bien.

Cuando estoy con mi hermano reímos, jugamos videojuegos, vemos series juntos, incluso lo acompaño a comprar caramelos. Estoy bien.

Pero cuando estoy sola en mi habitación. Quiero llorar a gritos, todos mis demonios salen a jugar, me siento vacía, abandonada, desesperanzada, como si estuviera a punto de morir sin motivo alguno. Quiero llorar porque sé que estoy completamente sola en este mundo sin ellos, siento que mi vida es un fracaso, y quiero terminar todo de una maldita vez. Pero soy cobarde, y sé que no lograre mi cometido.

No quiero ser esta persona, no quiero sentir envidia de las personas que caminan por la calle y se ven felices.

No quiero ser esta persona, que quiere auto flagelarse para tapar las demás emociones.

No quiero ser esta persona, que ante el más mínimo problema se siente desalentada.

Y sé que están pensando “¡Entonces no seas esa persona!”

Los cambios son difíciles, y yo estoy cansada de transformarme. No es la primera vez que salgo de este estado, y sé que no será la última vez. Hace cuatro años que lucho contra estos demonios, ellos también evolucionan. Se vuelven más picaros, saben que botones tocar para tirarme abajo.

Solo se una cosa.

No quiero ser esta persona.

Tendré que aferrarme a esa idea lo más que pueda.

Florencia Saez.

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Atada al pasado.

 

No sé porque soy así, honestamente no lo sé. Es como si hubiera un mecanismo en mi cerebro que funciona de esta manera, no importa que tuerca toque o saque de ahí. Siempre vuelvo al pasado.

Estoy mintiendo. Si se porque soy así.

Es porque no cree una vida nueva. Es porque estoy atascada en eventos en los que no pude moverme, donde los demás me llevaron la delantera y yo por tonta perdí la carrera. No los culpo, todos queremos ganar.

¿Pero por qué quiero ver a esas personas de nuevo?

¿Por qué los busco en la calle?

¿Por qué tengo pesadillas sobre ellos?

Hay detalles que no estoy contando, en mi adolescencia…sucedieron cosas que me marcaron para siempre. No fueron extremadamente graves, simplemente yo tenía una personalidad débil y ellos se aprovecharon de eso. Nunca hable hasta que salí de la escuela, y para entonces ya era demasiado tarde.

Ahora tengo un nudo en la garganta, y pesadillas que me hacen temer dormir.

No sé qué hacer, estoy totalmente perdida en un camino que parece interminable, y con posibles acciones que creo que me llevarían a mi perdición.

Porque me pregunto si debería hablar con ellos, ver cómo están sus vidas ahora, quizás hablando terminare con mis pesadillas. Pero sé que no es tan fácil.

Sé que la solución está enfrente mío, solo que no quiero verla.

Ellos no piensan en mí, como yo en ellos. Quizás ni se acuerdan de mi apellido, yo tengo que hacer lo mismo.

Olvidarlos, conocer gente nueva. Dejarlos atrás, en vez de darles tanta importancia.

El problema es que suena fácil, pero es más difícil de lo  que imagino.

Florencia Saez.

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¿Morir o Vivir? #DíaMundialDeLaSaludMental.

 

Hoy es el día mundial de la salud mental, un gran día según mi opinión. Si leyeron algunos de mis poemas notaran que batallo con demonios personales. Hace 4 años que peleo contra mis demonios, tratando de vivir una vida mejor.

Pero actualmente no me encuentro en mi mejor momento, el blog me mantiene feliz, pero cada día me cuesta más levantarme. Y voy abandonando proyectos pensando que todo va a salir mal. Me cuesta salir a la calle a enfrentar el mundo, la tristeza me consume.

Todas las noches tengo una pesadilla distinta, en donde todos me abandonan y estoy sola. O estoy en el colegio, lugar donde sufrí mucho en mi adolescencia. Todos los días es algo distinto que me atormenta.

Pero todos me dicen que las cosas van a mejorar, que es cuestión de tener paciencia y seguir para adelante.

Pero mi mente me pregunta ¿Vale la pena vivir? Y yo tengo que forzar mi respuesta. Sí.

Esto va para dotas las personas que estén sufriendo ideas suicidas como yo, vale la pena vivir. Sí, es una mierda. No encuentro otra palabra, pero creo que este presente va a cambiar en un futuro hermoso. Solo hay que hablar con un profesional y abrirnos, dejar que nos ayuden. Porque a veces no dejamos que nos ayuden. No estamos pidiendo que nos salven, estamos pidiendo que nos ayuden a que nosotros nos salvemos. Somos fuertes incluso en nuestros momentos más débiles. Tengamos paciencia, creemos un futuro brilloso.

También quiero dedicarle esta entrada a las personas que desconocen las distintas enfermedades mentales, que piensan que solamente existen los dolores físicos. Que quizás tienen a una persona con depresión cerca y no saben cómo ayudarle.

Edúquense.

Abran google, lean las noticias que seguro saldrán hoy en los diarios. Es cuestión de informarse, de hablar con un profesional, y darle ese cariño que las personas con estas problemáticas no están recibiendo. O quizás reciben pero aún se sienten solos, acompáñenles.

 

Finalmente, hice este dibujo.

Yo misma hice marcas en mi piel  en los momentos más lúgubres de esta enfermedad.

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Florencia Saez.

 

Mi twitter es : Florsaezescribe  .

Dear Daddy. Capítulo final: Versión A.

Notas: Este es uno de los dos finales posibles de esta historia, ustedes pueden elegir el que más les guste. La versión B seria publicada la próxima semana.

 

Dear Daddy.

Capítulo final: Versión A.

—Te amo, princesa, pero no me gusta verte así. Tranquilízate — Pidió Juan Pablo. Acariciando la espalda de su pequeña.

—¡Es que no sé qué hacer!— Respondió Luna, sintiendo como su corazón se partía un poco más al admitirlo. Miró de reojo a Juan Pablo.

—Ya te dije, hablaremos con tu mamá, y si eso no funciona, te llevaré lejos, a donde nadie nos encuentre.— Prometió él sonriéndole con picardía.

Ella terminó la distancia entre ambos, robándole un beso que él le entregó sin dudarlo. Era un beso dulce, suave como una nube. Calmo las almas inquietas de ambos que no sabían en qué tierra estaban.

Pero en medio del beso alguien tocó la ventanilla haciendo que se separaran. Juan Pablo se giró para ver quién era, para encontrarse con un policía. Que los miraba a través de los anteojos de sol.

—Disculpe señor, pero recibí una llamada de la señora Camaro, no sabía dónde estaba su hija— dijo el policía corriendo sus anteojos de sol para ver a Luna quien tapaba su cara avergonzada.

—Luna Camaro está aquí por su voluntad, ya es mayor de edad— Dijo el hombre tomando la mano de la rubia y besándola mirando al policía a los ojos.

—Entiendo señor, pero esta ciudad es pequeña, las reglas no son las mismas— Dijo el policía para abrir la puerta del auto, mostrando que había sacado el arma de la funda para luego seguir hablando —Conozco a la madre de Luna desde que éramos niños, y cuido a cada persona de esta ciudad.

—Señor Freto, me bajaré del auto, solo guarde el arma— Dijo Luna para luego bajarse del auto, pero en el momento en que las manos de ambos amantes se separaron una lágrima se escapó de la mejilla de la joven.

El policía, que ahora Juan Pablo sabía cómo se llamaba, tomó del brazo a la chica de diecinueve años y la subió torpemente a la patrulla.

Juan Pablo Adesto solo pudo ver como la mujer de su vida se iba frente a sus ojos. Pero luego de unos minutos de pensar y pensar. De golpear el volante del auto y de considerar si podía tomar medidas legales. Simplemente manejo hasta la casa de la pequeña familia Camaro.

**

Morena Camaro estaba preparando un pastel, sabía que su amistad con el señor Freto le serviría  en algún momento en su vida y claramente no se había equivocado. Ya que vio con una sonrisa como su hija entraba como una tormenta a la casa seguida del policía quien al ver como la chica subía las escaleras y se encerraba en su habitación, simplemente hizo un gesto con su sombrero y volvió a su patrulla.

Morena Camaro sabía que su hija superaría su obsesión eventualmente, pero también sabía que podría acelerar el proceso con dulzura por eso estaba cocinando. Pero ella paro sus movimientos cuando escucho el sonido de alguien tocando la puerta. Lavo sus manos y corrió hacia la puerta pensando que era el policía. Pero al abrirla se encontró con el rostro lleno de furia de Juan Pablo Adesto.

—¿Que mierda haces aquí?— Preguntó la madre de Luna.

—No vine a ver a Luna, quiero hablar con usted— dijo el hombre muy calmadamente. A pesar de que su rostro decía lo contrario.

Morena Camaro lo miró de arriba a  abajo considerando la situación pero finalmente se movió para dejarlo pasar.

Morena lo guió hasta la sala de la casa y Juan Pablo se sentó en el sillón observando de reojo como ella cerraba las puertas de la sala para que Luna no los escuchara.

Finalmente ella se sentó delante del hombre.

—Dime de que quieres hablar— Pidió la mujer.

—Yo amo a su hija— Empezó el castaño.

—Oh, vamos, no me vengas con esa mierda. Cuando camino por la calle veo como los hombres como tú ven a Luna. Como si fuera un pedazo de carne, eso es lo que usted quiere. Llevarla a la cama, que  ya hizo, aprovechándose de lo romántica e inocente que ella es. Sé que esto para usted pasará, pero ella quedará marcada para siempre.

Juan Pablo ignoro lo que ella dijo cerrando sus ojos por un momento y siguió hablando.

— La amo en cuerpo y alma, al principio era atracción física, pero me enamore de como es, de su inocencia, de su picardía, de sus pucheros. De sus sueños, ella no quiere quedarse aquí, señora Camaro, prisionera de su amor. Ella quiere volar, y yo quiero volar con ella.

— Señor Adesto—Dijo Morena, mirando al hombre con seriedad—Leí el diario de mi hija, se todo lo que hay que saber sobre la relación entre ambos. Se perfectamente que usted en su mente enferma llega al orgasmo pensando que es una niñita indefensa de la cual usted es el padre. Ella busca en usted un padre, pero ya lo tuvo y no fue un buen hombre, está muerto. Y usted también morirá si no se sale de mi camino. Pero ese no es el punto. El punto es que, usted está enfermo ¿No considero eso? ¿Que pasara cuando ella crezca? Buscaras en otras mujeres lo que ella tiene ahora, juventud e inocencia. No la amas, amas su juventud.

Juan Pablo se quedó en silencio. Se levantó del sillón y salió como un rayo de la casa, cuando estuvo en la calle sintió como su estómago se enrollaba y vomito en el cordón de la calle.

***

El doctor Denir había estudiado en una universidad importante norteamericana. Juan Pablo suponía que el doctor sabría decirle si había algo malo en él. Sí que su atracción hacia Luna era puramente por el hecho de que representaba una figura paterna, que por eso ella le llamaba Daddy.

Hasta que tuvo la cita con el doctor, el castaño ignoro todos los mensajes de la chica, busco una mujer distinta que calentara su cama cada noche. Mordiendo su labio, tragando el nombre de Luna cada vez que su piel rozaba la de la otra persona.

Trato todos los fetiches  “normales” que encontró en Internet, ninguno tocaba su calor interno como el que compartía con Luna. Pero no se atrevió a decírselo en voz alta.

Pero todos esos días previos al ver al psicólogo no lo prepararon para la pregunta que este le hizo al final de la sesión.

—¿Tú crees que tu relación con Luna está mal?

Juan Pablo se atragantó con sus propias palabras. Pensó en todo lo que la señora Camaro le dijo, en todas las veces que él se regocijo en la forma en la que Luna  le miraba. En todos los momentos en los que  estaba a solas y ansiaba escuchar la voz de ella diciendo su nombre.

Y luego pensó en cómo explicaría su relación con Luna a sus amigos, a su familia, a sus compañeros de trabajo. Y la vergüenza lleno su alma.

—Sí— Respondió él finalmente.

**

Luna recibió una carta una semana después, una maldita carta, luego de semanas llenas de lágrimas, de su madre abrazándola desconsoladamente. De murmurar el nombre de Juan Pablo entre pesadillas en donde no lo encontraba, despertares donde vivía esa pesadilla en carne y hueso.

Su madre le paso la carta por debajo de la puerta ya que Luna no se había levantado de la cama en todo el día. La joven corrió hasta la misma tomando el sobre y lo abrió desesperada. Adentro había un papel escrito con la letra que ella reconocía era de su amor.

Solo había una oración escrita.

 

Olvídate de mí, porque yo ya te borre de mi mente.

 

Luna cayó al suelo en medio de un grito, su madre abrió la puerta de golpe y la abrazo. Eso fue lo único que ella vio antes de perder el conocimiento.

Una semana después estaba sentada frente a su psicóloga, y esta vez la mujer empezó la sesión con una simple pregunta.

—¿Quieres hablar de tu padre?

—Sí —Fue la respuesta de Luna, y así vino a su mente , como un huracán, todo lo que vivió con su padre. Lloro y lloro, hasta que sus ojos se hincharon. Pero solo cuando saco las emociones de su pecho, y miro a su psicóloga entendido.

Porque Juan pablo la dejo.

Y porque ella tenía que dejarlo.

Ambos se habían enfermado de un amor que estaba relacionado con el pasado de Luna, un pasado oscuro que ella tenía que superar. Sola. Para encontrar un amor relacionado con un futuro feliz.

Si disfrutaste este final por favor comenta y vota.

Notas: No se asusten si el final no les gusto, la versión B llegara pronto.

Otro dibujo.

El dibujo se supone es Natalie Portman en la película “El perfecto asesino.” No salió parecida , pero bueno.

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Florencia Saez.

Opiniones fuera de lugar: Religión y formas de expresión. Parte dos.

Antes de que empiecen a leer esta entrada creo que deberían leer la primera parte, les dejare el link aquí.

Quiero pedirles algo, si quieren opinar respecto al tema, si están en desacuerdo conmigo, comenten con respeto. No me ataquen solamente porque pienso distinto a ustedes. Piensen en la persona al otro lado de la pantalla cuando dejen sus opiniones.

Justo cuando creía que había dicho todo respecto al tema, me encuentro con esta imagen en Facebook que compartió una persona que tengo como amiga en dicha red social.  Y digamos que me volví una quimera, aunque no comente nada  en la publicación.

Sin título

Antes de empezar esta entrada me obligue a respirar hondo, y a no juzgar. Porque no tengo derecho a juzgar a la persona que creo esta frase o  a las que la compartieron. Están en su derecho a expresarse, y en ningún momento insultaron a nadie.

Lo que me preocupa es la poca tolerancia que muestran, como si la religión fuera un virus al que hay que eliminar lo más pronto posible. Así que voy a tratar de  desmembrar esta frase lo más que pueda, y en caso de no hacerlo, simplemente guardare silencio porque insultar  no significa que ganemos un argumento.

  • En mi ciudad, sin entrar en detalles, hay más hospitales y centros médicos que iglesias. Literalmente me tome el trabajo de buscar en Google.
  • De acuerdo a Wikipedia : “el agua bendita es indistinguible del agua ordinaria.” Así que , es agua potable. Podrías tomarla si quieres, y no te pasaría nada. No es para lo que el agua bendita se usa correctamente, pero el punto es que es agua potable.
  • La hostia es un trozo de pan sin levadura. Es pan. No tengo nada más que decir al respecto.

En la iglesia me educaron, por experiencia propia lo digo. Solo con los diez mandamientos se enseñan valores que definen a uno como persona. Solo con eso. Es verdad que hay partes de la biblia que no son modernas, pero eso es porque fue creada en otra época y el mundo siguió creciendo y transformándose. Pero eso no significa que no sea un texto valioso, que ayude a darnos los valores más básicos.

Como por ejemplo:

Lucas 18:20

Tú sabes los mandamientos: “NO COMETAS ADULTERIO, NO MATES, NO HURTES, NO DES FALSO TESTIMONIO, HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE.”

 

No quiero probar nada con esta entrada, solo quiero expresarme, creo que esta intolerancia que veo en las redes sociales está perdiendo el sentido. Sé que tengo que responder con la otra mejilla,  pero no puedo quedarme callada cuando veo que tantas personas dicen  tonteras sin siquiera pensar antes de publicar.

¿Está mal  publicar cosas así en Facebook? No. Cada uno tiene su opinión, pero por lo menos piensen antes de hacerlo.

Pero yo, que pienso distinto a ellos, tengo derecho a expresarme.

Creo que todo se trata de equilibrio, sí, necesitamos más hospitales. Pero eso no significa que haya que destruir todas las iglesias y con el dinero de ellas crear más hospitales. Esa es mi humilde opinión.

Esta es la última vez que hablare sobre este tema.

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Florencia Saez.

 

 

 

 

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